viernes, 7 de octubre de 2011

¿pero de verdad esto se ha acabado?


¿Cómo, cuándo, dónde? Me da igual. Me da todo absolutamente igual, con tal de que sea de verdad. Ni un capricho ni una conformidad, ni tan siquiera un objetivo y mucho menos un contrato. Yo lo que quiero, lo único que pido es la sinceridad, lo bruto, lo puro, lo verdadero...alejado de mierdas pasadas, de historias de contemplación, de errores no superados y sobre todo del temor. Con eso ya me basta y me sobra. Ahora piénsalo tú, que yo ya no quiero pensar más.


Se espera mucho, demasiado. Esperamos un abrazo a tiempo, un "no te vayas", una sonrisa, un mensaje especial de madrugada. Una llamada de alguien con el que hace mucho que no hablas. Esperamos encontrar aquel pendiente que perdimos, volver a ver a esa vieja amiga, que se acuerden de ti cuando te vas o recordar un momento de felicidad con alguien que ya no está. También esperamos que nos paguen aquella apuesta que hicimos o que recuerden aquella pequeña cosa que prometiste junto a alguien después de un tiempo. Esperamos que la gente que queremos sean felices. Se espera mucho, muchas cosas. Pero mas vale no esperar nada y alegrarnos cuando ocurra.


Voy a comerte la boca a cada milésima de segundo. A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda, hablándote con las manos que son las que mejor se entienden. Para el reloj. Me importa una mierda la hora que sea. Si es de día o es de noche a nosotros no nos afecta, las estrellas las veremos igual. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es lo que me apetece hacer hoy.
Y todos los días del resto de mi vida.


Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quién eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.


Es de esa clase de personas que te obligan a sonreír. De las que cada día descubres otro aspecto aún más increible aunque parezca casi imposible descubrir algo más. Son de esas personas que descubres inesperadamente y te cambian el rumbo.

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